Domingo 05 de Septiembre de 2010
        

Polémico beneficio a dos hermanos acusados por homicidio

Foto: José Duarte, la víctima.

Se trata de los hermanos Ignacio y Tomás Zunino, dos de los principales sospechosos por el crimen de José Darío Duarte, el joven de 26 años que fue asesinado en Mercedes el 10 de abril pasado. El juez Eugenio Lisciotto resolvió otorgarles el beneficio del arresto domiciliario con tobillera magnética. Por el caso, no hay ningún detenido.

31/07/2010 : 19:14 : Los hermanos Ignacio y Tomás Zunino, principales sospechosos por el homicidio de José Darío Duarte, el joven de 26 años que asesinado por una patota en Mercedes el 10 de abril pasado, fueron excarcelados con el beneficio del arresto domiciliario y, en consecuencia, ya no quedan detenidos por el caso.

La medida fue adoptada por el juez Eugenio Lisciotto –que subroga a Marcelo Romero-, quien resolvió aceptar el pedido de la defensa de los únicos dos imputados que permanecían detenidos por el asesinato.

Desde el sábado pasado, y según pudo saber Online-911, los hermanos Ignacio y Tomás, que curiosamente son familiares del fiscal General de Mercedes Héctor Zunino, viven en un domicilio de la ciudad controlados por el polémico sistema de tobilleras magnéticas.  En la Provincia, apenas 200 procesados pueden acceder a este beneficio.  

En total son seis los jóvenes que están procesados por el asesinato de José Duarte, ocurrido el 10 de abril. Pero desde el sábado pasado ninguno permanece detenido.

Agustín Cañellas y Andrés Gerdo, ambos de entre 18 y 20 años, quienes en su declaración admitieron haber estado en la pelea pero negaron su participación en la golpiza, fueron demorados pocos días después del incidente y liberados por orden de la Justicia.

Días antes habían sido detenidos dos menores que implicaron a todo el grupo al contar que ellos y los que los acompañaban impulsaron a sumarse a los que miraban desde la vereda de enfrente, entre los que estaban los hermanos Zunino, Gerdo y Cañellas. También fueron excarcelados.

José Duarte tenía 26 años, vivía en Olavarría y había ido a Mercedes por trabajo. En la noche del sábado 10 fue a bailar con un compañero y, tras pedirle un trago a unas chicas fue agredido por la patota.


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