Domingo 05 de Septiembre de 2010
        

"Doy la pista de la implicación de Magnetto en Papel Prensa"

Foto Internet - archivo Juan Gasparini

A horas de conocerse la nueva reedición del libro "Graiver, el banqueros de los Montoneros" el periodista Juan Gasparini habla sobre el último informe del gobierno sobre la venta de las acciones a Papel Prensa. Además contesta las acusaciones vertidas por Carrió y Bullrich sobre los supuestos aprietes a David Graiver.

08:44 : En los últimos días Juan Gasparini se ha convertido desde Ginebra en uno de los periodistas más consultados desde que el gobierno presentó el informe "Papel Prensa, la Verdad".

Es que Gasparini tiene un triple privilegio: 1) haber conocido a David Graiver y haber mantenido encuentros con el banquero; 2) ser el primero que investigó, allá por 1990 cuando editó la primera edición de su libro, la misteriosa muerte de Graiver y 3) es de los pocos periodistas que siendo críticos del gobierno nacional hoy reconoce la posible complicidad de Clarín y La Nación con la dictadura en el despojo de Papel Prensa a la familia Graiver.

A horas de la reedición del libro "Graiver, el banquero de los Montoneros" aceptó hablar con Online-911 sobre los pormenores de la venta de Papel Prensa a Clarín, La Nación y La Razón.

Aunque no adelanta los pormenores de la nueva edición Gasparini, conocedor de los buenos títulos y de los tiempos periodísticos deja en suspenso las nuevas revelaciones en su libro. "Doy la pista de la implicación de Héctor Magnetto, líder de Clarín, en el plan de desapoderamiento de Papel Prensa ideado por la dictadura militar", finaliza en la entrevista.

-- Vos escribiste un libro sobre la vida y la muerte de David Graiver. En qué se asemeja y en qué se diferencia respecto al informe presentado por el Gobierno sobre la venta de Papel Prensa?

Gasparini: En mi libro yo exploro la hipótesis de una inversión de alrededor de 17 millones de dólares de los Montoneros en el grupo Graiver. Se trató, a mi entender, de una operación concertada entre los jefes de la mencionada organización y el propio David Graiver, operación consentida por Lidia Papaleo, y conocida por Isidoro Graiver, quienes nunca denunciaron esa inversión ante la justicia estando en libertad. Los Graiver y sus allegados jamas fueron extorsionados, ni amenazados o secuestrados y torturados por los Montoneros, sino por la dictadura militar 1976-1983. Pero mi libro no es una investigación judicial. Es un reportaje periodístico que intenta aportar a la reconstrucción histórica. La versión que allí desarrollo no fue probada por la justicia. Los tribunales estimaron que las propiedades de los Graiver no fueron contaminadas con dinero proveniente de los Montoneros. Si así no lo hubiera sido, el presidente Raúl Alfonsín no habría indemnizado a los herederos de David Graiver con 84 millones de dólares debido al expolio del que fueran objeto por voluntad de la dictadura 1976-1983, resarcimiento por decreto del 28 de enero de 1986, y tampoco el diario Clarín habría escrito al día siguiente que “los supuestos delitos y conexiones con organizaciones terroristas no fueron probados a la luz del derecho”.

-- Unas de las explicaciones que dan sobre el caso de Papel Prensa es que durante más de 30 años no existió denuncia alguna. Vos la primera edición del libro lo realizaste en 1990. Desde cuándo existían versiones fundadas sobre el papel de los diarios La Nación, Clarín y La Razón en relación a la compra de Papel Prensa.

Gasparini: El Nunca mas de 1985 aporto información sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por los militares, pero quedó la asignatura pendiente de las complicidades civiles. Uno de esos capítulos es Papel Prensa y resulta saludable para el país que finalmente el gobierno aporte a la justicia los datos para investigar.   

-- Otros de los argumentos esgrimidos es que la familia Graiver estaba en libertad cuando cedió sus acciones. Cuáles fueron las presiones que vivieron antes de ser secuestrados y si esas presiones eran funcionales a la venta de las acciones o no?.

Gasparini: La dictadura controlaba el Estado, que era accionista minoritario en Papel Prensa.  Bajo la amenaza de la coerción de toda dictadura, con peligro de perder la vida para quien es objeto de la misma, y mediante la presión institucional del ministerio de Economía y de la Presidencia de la Nación, los Graiver debieron ceder la empresa a un precio irrisorio y en las condiciones que les fueron impuestas por el régimen militar y los compradores, es decir Clarín, La Nación y La Razón.

-- Vos en el libro hablas de tres momentos relacionados con Graiver que comienzan con la misteriosa muerte de David en México. Cuáles son esos tres momentos y cómo los relacionas?

Gasparini: Podría concluirse que el operativo de aniquilamiento del grupo Graiver a cargo de las Fuerzas Armadas siguió un plan que abarcó tres fases sucesivas e interdependientes entre sí. La primera fue decapitar al grupo, una multinacional valuada en 200 millones de dólares con tentáculos en Argentina, Bélgica y Estados Unidos, abatiendo a su jefe, David Graiver, un asesinato reconocido por el diario Clarín el 2 de junio de 2010. La segunda etapa se hizo respetando las apariencias de la legalidad, con la viuda y su firma de heredera en libertad, aunque sin duda bajo control y presión del régimen militar. La transacción debía parecer limpia, neutralizando reproches eventuales de cara al futuro. Tenía que observar las formas de un canje ordinario de responsables, para que el proyecto monopolizador del "insumo vital" destinado a abastecer periódicos y revistas a escala nacional, la “joya reina” de los Graiver, cambiara de manos sin despertar recelos ni suspicacias. La tercera etapa fue la expropiación forzada de lo mucho que les quedaba a los Graiver, para lo cual era prescindible acatar las normas republicanas. Tal saqueo se llevó a cabo con los expoliados ya en prisión. Y comenzó tras un mes en el que los mantuvieron detenidos clandestinamente, pasando de inmediato a ser condenados a largas penas de cárcel por la justicia militar.
 
-- Cuál fue el papel de Isidoro Graiver en la negociaciones con Fapel por la venta de Papel Prensa? Fueron esenciales, fue él quien vino a reemplazar a Rubistein o sólo tuvo una participación secundaria?

Gasparini: Isidoro Graiver había sido separado del grupo por su hermano David y no tenía nada que ver a nivel de capacidad de decisión con las empresas. Lo revelo en el libro. Pactaron entre hermanos y David le dio 2 millones de dólares y un puesto honorífico en algunas sociedades. Isidoro aceptó. David le dio el poder de decisión de la “joya reina”, es decir Papel Prensa, a Lidia Papaleo, porque puso la mayoría de las acciones a nombre de Galerías Da Vinci, una compañía que controlaba Lidia Papaleo.  Por esta razón y por ser Lidia heredera única de David, dado que custodiaba a la heredera final, la hija de ambos, entonces menor, la que que decidía la suerte de Papel Prensa era y fue Lidia Papaleo de Graiver. Isidoro pudo haber estado en algunos de los lugares como figura de decoración, poblando el paisaje, pero su firma no valía nada de nada. David lo quería mucho pero lo consideraba un inútil. Lidia lo detestaba. Las relaciones entre todos ellos eran muy malas como cuento en el libro. 

-- Uno de los puntos centrales para dilucidar la complicidad de los diarios con la dictadura en Papel Prensa es saber si Fapel pago antes o después que Lidia Papaleo, sus suegros, Iannover e Isidroro cayeran secuestrados. Vos tenes conocimiento de cuándo se realizaron estos depósitos y sí los mismos fueron con los Graiver-Papaleo en libertad o secuestrados?

Gasparini: No conozco si hubo pagos y en que fechas. La justicia deberá establecerlo. Lo que cuenta es la firma de la venta de Papel Prensa el 2 de noviembre de 1976 y el aval de los Graiver a la entrada de los nuevos dueños, en la asamblea de accionistas del 18 de enero de 1977, consignados en mi libro.

-- En los últimos días dos diputados, Patricia Bullrich y Elisa Carrio, y en menor medida los diarios La Nación y Clarín, señalan que la venta de Papel Prensa se realizó porque la familia Graiver estaba siendo amenazada por Montoneros y que ante el apuro decidieron vender la empresa. Desde el punto de vista de tu conocimiento y en las causas penales que investigaste qué hay de cierto en esto?

Gasparini: En la declaración que Lidia Papaleo le diera al gobierno, para ser incorporada al informe que presentara la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner el 24 de agosto de 2010, documento que se puede consultar en el sitio web del poder ejecutivo, no existe ninguna alusión a supuestas amenazas que le habrían hecho los Montoneros a la viuda de Graiver. En la entrevista que Lidia Papaleo le diera al diario Tiempo Argentino el domingo pasado, ella dice: “También hubo una llamada de Montoneros, o eso dijeron”. Se refirió así a una llamada telefónica que le habrían hecho a México poco después del asesinato de su marido, David Graiver, el 7 de agosto de 1976. Según lo publicado en la página 198 de la segunda edición de 2007 de mi libro David Graiver El banquero de los montoneros, que se reedita en los próximos días, esa llamada se produjo el 9 de agosto de 1976 y los montoneros lo hicieron para acompañarla en el sentimiento, no para amenazarla.  

-- Un papel central en esta historia entre los Montoneros y los Graiver se refiere a las visitas de un tal Sr. Paz y Dr. Peñalosa. La diputada Bullrich afirma que el Sr. Paz fuiste vos. Cuál es tu respuesta?

Gasparini: En mi libro Montoneros final de cuentas, publicado en 1988, testimonié sobre mi secuestro, tortura, y sometimiento a trabajo esclavo en el centro clandestino de detención que funcionara en la ESMA, desde el día de mi detención el 10 de enero de 1977 hasta mi liberación hacia agosto de 1978. En ese libro escribí que fui torturado con picana eléctrica por Jorge Acosta, Alberto Gonzalez Menotti y Francis William Whamond y que entre las preguntas bajo tormentos que me hicieron querían saber si yo había sido o conocía a los doctores Paz y Peñalosa, ante lo cual no pude responder nada porque no sabía ni supe quienes eran. En 1983 apareció por primera vez publicada la historia de estos doctores en el libro del general Ramón Camps, El poder en la sombra el affaire Graiver, pero en el mismo no se acusaba a ninguna persona existente haber sido alguno de esos dos supuestos personajes. Ahora son evocados nuevamente por Patricia Bulrich y Elisa Carrio, que continúan la obra del genocida Camps, apuntándome a mi y a Raúl Magario, añadiendo una prueba que, en cuanto a mi es falsa. Confirmo mi desmentido de mi libro de 1988, no tuve ni tengo nada que ver con esas imputaciones sobre Paz y Peñalosa, y rechazo las acusaciones que pude haber colaborado con los militares durante mi cautiverio, y subrayo que jamas brindé a las Fuerzas Armadas ninguna información que pudiera permitirles reprimir, secuestrar o matar a alguna persona.

-- Conociendo, como testigo de crímenes de lesa humanidad el accionar de la Justicia. Es posible, a tu criterio, que la nueva investigación judicial pueda relacionar la venta de Papel Prensa con el accionar de la dictadura y la complicidad de los diarios?

Gasparini: Tengo la impresión que sí, pero corresponde determinarlo a los tribunales y se deberá acatar lo que la jurisdicción penal competente resuelva.

-- Por último en esta nueva reedición de tu libro cuáles son los elementos nuevos en la nueva  edición?

Gasparini: Doy la pista de la implicación de Héctor Magnetto, líder de Clarín, en el plan de desapoderamiento de Papel Prensa ideado por la dictadura militar.

Descargar Documentos Prólogo del nueva edición del libro

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